martes, 16 de agosto de 2011

Esos días IV

Y llegó el día... era un Viernes, el cumpleaños de mi muñeco marido, me sentía fatal pero no me pasaba por la cabeza que fuera el momento (faltaban tres semanas para la fecha)... todo el día lo pase con una mala leche terrible, con dolores suaves y peleando con el cumpleañero...

La noche arribó y me fui a mi casa, mientras tanto mi muñeco decidió que iría a celebrar su cumpleaños No. 20, pero saliendo de su casa, perfumado y arreglado recibió la llamada de mi mamá donde se le informaba que el momento al parecer había llegado... sobre las 10.30 pm llegamos a la clínica y después de esperar un rato nos informaron que aún faltaba mucho pero que del día siguiente no pasaba, así que de vuelta a tratar de dormir un poco y la fiesta arruinada...

Esa noche lo pasé fatal, tenía muchas contracciones y sobre las 3 am me pareció que ya no podía más... pero no era de llamar a mis papás a esa hora, así que decidí esperar a que fueran más seguidas (aún rondaban los 10 minutos cada contracción)... a las 9 am nos levantamos todos, a bañanos, alistarnos e informar al nuevo padre que ibamos nuevamente para la clínica... llegamos sobre las 10.30 am y allí me encontré con mi muñeco; pero resulta que ese día habían mil mamás teniendo sus bebés, mientras me atendían a caminar aunque ya sentía que me moría del dolor ( y eso que faltaba lo peor jeje)... Una media hora después me atendieron y tenía 4 cm de dilatación así que me dejaron internada, me preguntaron si quería la epidural, dije que sí y desde ese día somos muy buenas amigas...

Sobre la 1.30 pm me rompieron la bolsa porque ya tenía 8 cm y no rompía y a las 2.18 pm escuché el sonido más lindo de mi vida, un sonido que iba a cambiar mi vida para siempre y del cual me siento totalmente orgullosa... a partir de ese momento me convertí oficialmente en madre... 3.050 gramos, 47 cm, pequeños detalles que nunca vamos a olvidar porque marcan nuestra existencia para siempre...

Un pequeño desgarro, esperamos mientras terminaba de expulsar la placenta y me diero a mi muñequito, ese pedacito de niño que no podía creer hubiera salido de mí, le miré su carita, conté sus deditos e inmediatamente después lo puse a mamar y él como si fuera un experto se prendió muy bien... pero eso  es otra historia... Su papá estaba feliz, lo cargó, estuvo con nosotros todo el tiempo, le cambió su primer pañal y tambien salió corriendo a comprar un pijama porque el que le llevamos no sirvió y tambien se llevo un susto monumental que les contaré en el próximo post.

Hijo, gracias por convertirme en madre, por hacer cada uno de mis días especiales y por haberme enseñado lo que es el amor incondicional... Te amo!!

5 comentarios:

La Perfida Canalla dijo...

Pues enhorabuena. Un momento único, sin duda.

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Cristina dijo...

Estoy totalmente "enganchada" a esta historia. Que lindo momento, al parecer hoy leimos el capitulo cumbre, el mas hermoso de todos. Recordar el segundo en que podemos ver la carita de nuestros hijos por primera vez, es mas que magico. Gracias nuevamente por compartir esta historia con nosotros. Seguire pendiente de mas!
Saludos desde California!

La Maripili dijo...

Que bonito Andrea....la verdad, es que es lo mejor que te puede pasar, con diferencia!
Besos

Liebechains dijo...

que hermoso todo quedo olvidado luego de verlo de seguro jaja primera ves que me paso por tu blog
me gusta tu manera de expresarte
soy una joven que recién esta en camino
de la maternidad espero que pases por mi
blog que aun no tiene muchas publicaciones
porque bueno lo he creado hoy jaja me gustaría
mantener un contacto un beso !

Seco dijo...

Qué cosa más linda Andrea, tal vez algún día te robe un poquito la idea para hacer algo similar en el blog, si no te molesta.
Besos