Mamá: "Amor, te puedo hacer una pregunta?" (aclaro que lo hice porque según sus propias palabras es un preadolescente y siempre hay que estar pendientes, sin asfixiar pero sí pendientes)
Muñequito: "Si ma, dime" (me encanta que me diga ma, es que lo hace con una ternura)
Mamá: "Hay alguna niña que te guste en el cole?"
Muñequito: "si ma, hay una niña muy bonita que me gusta"
Mamá: "Ahhh y tienes novia?"
Muñequito: "Ay ma, crees que si la tuviera no te habría contado?? crees que no confío en tí??" (esto con cara de indignación mientras yo empezaba a ponerme incómoda)
Mamá: (encerrada por mí misma y sin saber que contestar) "Amor, yo sé que si confias en mí, pero pensé que de pronto se te había olvidado"
Muñequito: (desesperado totalmente y pensando que su mamá es una tonta) "cómo crees que se me va a olvidar algo así?"
...Y en ese momento, su hermanito lloró (realmente la expresión es "chilló como si lo estuvieran ahorcando") y pudimos, después de calmar a la fiera, llevar la conversación por derroteros más cómodos para esta imperfecta y angustiada mamá de un preadolescente que tiene muy claro lo que quiere...
